miércoles, 5 de abril de 2017

Una mirada reflexológica


Actualmente en nuestro territorio nacional no existen estudio reglamentados en colegios oficiales y su práctica no está reconocida por los colegios médicos. La escasa divulgación e información hasta ahora realizadas son razones obvias por las que el ciudadano desconoce los múltiples beneficios y diferentes tratamientos que se pueden llegar a realizar.

La Reflexología Podal es una técnica terapéutica auxiliar que tiene su base en la antigua medicina oriental, más tarde investigada y modificada hace unos noventa años por Eunice Ingham (EE.UU.), luego científicamente comprobada por el Dr. John Thie y el Dr. Goodheart, también procedentes de los Estados Unidos. La Reflexología Podal se practica en una etapa por medio de un trabajo zonal básico, investigando minuciosamente en los pies signos y condiciones diagnósticas propias de esta técnica terapéutica y particular para cada paciente. 

Concomitantemente se efectúa una estimulación del torrente sanguíneo y de los 126 «puntos claves» que se encuentran a lo largo de líneas, denominadas «Meridianos». Como efecto primario se produce una relajación profunda de tensiones musculares y así mismo el efecto también se ejerce sobre todo el sistema nervioso. 

Se ha comprobado que el mecanismo de acción actúa a través de la liberación de endorfinas y neurotransmisores (serotonina, acetilcolina, noradrenalina, dopamina, Gaba) que se liberan como consecuencia del estímulo vibratorio propio del Meridiano, el cual es selectivo para distintos niveles del Sistema Nervioso Central.


Sistema nervioso central


Durante los últimos años en varios centros de investigación de países escandinavos, se ha podido establecer una analogía entre el efecto estimulante de esta técnica, que a priori supone una acción indirecta y lejana, con fundamentos tomados del estudio del desarrollo del embrión, en sus primeras estadías. 

Centrándose en el desarrollo y posterior evolución de las capas embrionarias, se ha prestado especial interés en la relación embrionaria del ectodermo y sus tejidos derivados, por los que el S.N.C. y la piel adquieren una relación intrínseca y sumamente estrecha, como es bien sabido. Por lo tanto existiría en la vida adulta un reflejo cutáneo-nervioso logrado por la estimulación manual, en puntos y zonas específicas y a partir de este sobre sus otros segmentos SNP y SNV; alcanzándose de esta forma segmentos corporales más «alejados», con respecto al punto de estimulación inicial.



Sistema nervioso simpático
Hay una relación muy directa entre las células de la piel y el S.N.C. que permite que el estímulo llegue por medio del Sistema Nervioso Periférico y Vegetativo a los músculos, huesos, órganos y vísceras, etc. De esta forma una presión particular en zonas y puntos específicos pueden incidir en el sistema neuromotor y neuro-vegetativo de una forma muy particular que queda evidencia-do por la proética del mismo.



Sistema nervioso parasimpático
La Reflexología responde a los dolores músculo / esquelético, como la bursitis, tenosinovitis, artrosis, fibrosis, espasmos musculares reflejos causados por traumatismos, también responde muy bien para los dolores cólicos (renal-biliar), en las cefaleas según la etiología coadyuvante, tiene un efecto biofeedback, de forma tal que los pacientes aprenden a controlar en forma voluntaria los dolores y tensiones musculares (cefaleas tensionales, migrañas, lumbalgias, dolores por artropatías). Se ha demostrado que actúa en el dolor de origen psicógeno y funcional, es un tratamiento holístico que actúa en general sobre todo el cuerpo, regula el metabolismo, el trabajo orgánico, simetría muscular y activa la micro circulación.




La técnica realizada por personal cualificado puede resultar muy útil, también indicada para el tratamiento sintomático del dolor post operatorio, dolor durante el trabajo de parto, dolor postraumático localizado (lesiones de deporte), etc. 

La Reflexología se usa hoy en clínicas y hospitales de varios países del mundo como Dinamarca, Suecia, Finlandia, Singapur, U.S.A., como una terapia suplementaria de la medicina. 

Se define como: «El estudio de los reflejos de los pies que corresponden a cada parte del cuerpo. El hecho de trabajar sobre estos reflejos relaja la tensión y contribuye a que el cuerpo busque su propio equilibrio energético». 

Dr. José Manuel Abad 
Presidente AER

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